Murió Débora Giménez: ¿SUICIDIO U HOMICIDIO?

Si bien su pareja habló de un suicidio, la familia quiere que se investigue si fue un femicidio.

La mujer policía que había sido hallada con un disparo en la cabeza en su casa de la localidad pilarense, falleció en las últimas horas luego de haber permanecido internada una semana luchando por su vida en el Hospital Güemes, de la Ciudad de Buenos Aires.

Débora, de 26 años, estaba internada en el Hospital Güemes desde hace una semana. Su familia continúa dudando que ella haya apretado el gatillo, como señaló su pareja. 

Tal como informara este matutino, la agente se desempeñaba como policía en el partido de San Martín. El pasado 5 de enero a la madrugada, su marido había llamado a una ambulancia señalando a los operadores que la joven se había pegado un tiro encerrada en el baño de la casa que ambos habitaban.

Cabe recordar que en un primer momento, Débora fue trasladada al Hospital Austral, debido a la cercanía de ese nosocomio, lugar donde la operaron. Luego, y tras un fuerte pedido de la familia a la obra social IOMA, que demoró en realizar los trámites para su traslado a un centro asistencial que cuente con cobertura a sus afilados, la chica llegó en grave estado al Güemes.

“Teníamos tantas ganas de volver a verte, pero Dios quiso llevarte con él.  La luchaste hasta donde pudiste. Vola bien alto y desde allá cuida a tu hija y dale fuerzas a tu familia siempre”, la despidió su prima.

En tanto, desde un principio, la familia de Débora dudó de que ella haya intentado suicidarse. De hecho revelaron que el episodio se había desatado en medio de una discusión con su pareja. La policía, que halló a la mujer tendida en el piso, determinó que la joven tenía un disparo en la cabeza que había ingresado por el lado izquierdo y que el mismo había sido efectuado con el arma reglamentaria: una 9 milímetros.

Sus allegados, ahora quieren que se profundice la investigación para saber si Débora fue víctima de un femicida.

Después del hecho, el Fiscal había pedido la grabación del llamado al 911, un análisis de los teléfonos y del arma reglamentaria de Débora para tratar de buscar indicios de violencia de género.A las dudas ya planteadas por la familia  se suma el testimonio de una de las hermanas de Débora, Melina quien fue la última persona en hablar con la víctima y escuchó "gran parte de una discusión" entre ellos.

"Me llamó a las 3.15 y me dijo que iba para mi casa, estaba llorando. Y cuando la volví a llamar atendió y se escuchaba de fondo que le gritaban", señaló la mujer.

La causa está en manos de Germán Camafreita, de la fiscalía N° 4 de Pilar.

 

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