El delegado del club Rodrigo Pedrozo, y Leo Pedrozo, uno de los directores técnicos, hablaron con FM Líder 98.9 durante la jornada.

El delegado del club Rodrigo Pedrozo, y Leo Pedrozo, uno de los directores técnicos, hablaron con FM Líder 98.9 durante la jornada.

 

El sábado pasado por la noche, el club de fútbol infantil Flamengo de la localidad de Garín, abrió sus puertas luego de un mes y medio cerrado desde que se decretó la cuarentena obligatoria. La ocasión especial fue realizar una olla popular para las familias del barrio.

 

De esta manera, parte de la comisión directiva, los directores técnicos y quienes trabajan día a día en el club hicieron un guiso, con la ayuda de comerciantes locales que donaron productos y pan para acompañar la comida. Esto permitió que a las 19 horas del sábado ya se hubieran entregado alrededor de 90 porciones para que esa noche una cantidad de familias tuviera resuelto el plato nocturno. “No hay partido de fútbol, ni tampoco hay camisetas en esto, hay vecinos que tienen chicos que juegan en otros clubes y la puerta del club esta abierta para todos ellos”, expresó Rodrigo Pedrozo, el delegado del club, en diálogo con FM Líder 98.9.

 

Contó también que ésta es la primera vez que se realiza, ya que después del jueves en que se decretó la cuarentena obligatoria se cerró el club y no hubo más actividad. Se llevó a cabo con todos los elementos de higiene, con barbijos, guantes de látex y alcohol en gel, y se dispuso la distancia social para el momento de la espera.

 

Por su parte, Leo Pedrozo, director técnico del club, explicó que ésto se hizo porque hay muchas familias que son de muy bajos recursos en la zona, y lo que transmiten es que necesitan comer. Lo bueno que vio es que muchos de los chicos que se acercaban con su familiar se veían muy saludables. Si bien desde el club se les recordaba que los pequeños debían quedarse en las casas, la familia explicaba que iban porque no tenían con quien quedarse.

 

El director técnico, además, evaluó la posibilidad de que se realice otra jornada: “Tenemos la idea de seguir haciéndolo. La idea es tratar de meterle a esto porque la gente necesita. Nosotros no tenemos para tirar manteca al techo, pero hay gente que esta un poco peor que nosotros y necesita una mano”, finalizó Pedrozo, dejando la puerta abierta para otra olla popular.

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