Clubes de barrio piden reabrir sus puertas

Debido a que no generan ingresos, los distintos referentes de clubes de fútbol barriales presentarán un protocolo. Piden que se puedan volver a alquilar las canchas.

Varios referentes de diversos clubes de fútbol del Partido de Escobar se reunieron con el fin de elaborar un protocolo de salud para poder reabrir sus puertas. En general, el pedido se basa en la posibilidad de alquilar las canchas para solventar los gastos de impuestos.

En líneas generales, el protocolo se basa en la organización de horarios y turnos de alquiler. Se podrán utilizar solo las canchas al aire libre (destechadas) y los lugares contarán con varios dispositivos de sanitización. Los jugadores deberán ir ya vestidos para jugar, ya que estará prohibido el uso de los vestuarios y no podrá haber público presente.

Julieta Lara, propietaria del predio donde funciona el club Flamengo de Garín, contó a la prensa local que desde el día 18 de marzo que el lugar está cerrado. Tuvo que tirar la mercadería que se venció y vender lo que iba a caducar para generar algún ingreso, debido a que entre sus gastos se encuentran boletas de luz de aproximadamente $70.000.

Por su parte Diego Martínez, propietario del predio donde funciona el club San Javier, comentó que “actualmente el club no tiene nada que se pueda llegar a alquilar, no está funcionando nada, está totalmente vacío”. Allí, afronta enormes gastos de contadoras, seguridad e higiene, ingresos brutos, luz, etcétera.

Gustavo Coronel, referente del club Estudiantes de Garín, comentó que tuvo que abrir “a la fuerza” una pizzería barrial para cubrir así los gastos del club que actualmente se encuentra cerrado. Además, destaca que todos los clubes tienen el mismo problema y solo piden volver a trabajar.

En el mismo sentido, Sergio Ortiz, encargado de los alquileres del Club Social de Garín, destacó que las cuotas societarias se cancelaron desde el día que cerro el club hasta la fecha. Esto se debe a que “a los chicos no les podés cobrar una cuota social porque hay padres que no tienen un trabajo fijo”.

Por último, Alberto manzanares del D.I.M de Ingeniero Maschwitz, afirmó que, al igual que los demás clubes barriales, no se cobra cuota y que “se vive del alquiler”. Además, sostiene que “los chicos tienen contención en los clubes de barrio”.

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